Obra de personajes, realismo exasperante para tres criaturas tridimensionales modeladas con el cincel del verbo taimado y la ofensa fácil., en “BATUQUE” todo está devaluado y sucio: la jerga barata de suburbio con que los personajes tiran trompadas ciegas contra el bulto del mundo que los ningunea hace sinergia con ese entorno olvidado y destruido que habitan y que, a medida que la obra avanza, amenaza con más violencia y más abyección.

